¿Me va a doler?

Algunos pacientes, y dependiendo de las zonas, encuentran el tratamiento algo molesto, pero la sensación desaparece rápidamente. La molestia se describe como una acumulación de calor en la zona, un pellizco o pequeños golpecitos.

Disponemos de diferentes tipos de refrigeración de la piel durante el tratamiento para minimizar molestias, proteger más la epidermis y conseguir la máxima sensación de confort posible.